|
DIARIO DE CUARENTENA
CAPÍTULO xLVIi
|
|
Hoy estoy un poco
decepcionado.
Culpa mía, sin
duda.
Hay veces que doy
por sentado que me explico bien y en realidad muchos no me han entendido.
Y hoy ha sido uno
de esos días.
He recibido un
montón de correos electrónicos de mis alumnos, todos de alumnos y
curiosamente de ninguna alumna, que no respondían exactamente a lo que les
pedía.
Supongo que es
exceso de confianza en mí mismo a la hora de explicarme y no esforzarme lo
suficiente para asegurarme totalmente de que lo que digo o pido se ha
entendido con claridad.
No voy a entrar en
los detalles de en qué me he equivocado, ni en el por qué no han seguido mis
“peticiones” mis alumnos y alumnas.
Tendré que
esforzarme un poco más; mejor dicho, tendré que esforzarme mucho más.
Una de las cosas
que plantea dudas a las familias es acerca de cómo vamos a hacer la
corrección de las actividades diarias. No recuerdo haber explicado cómo se
hará.
Nosotros, los
profes, tenemos muy claro cómo lo queremos hacer y espero que no nos lo
impidan aquellas personas que, estando en una jerarquía superior, nos pongan
impedimentos.
Por supuesto que no vamos a hacer ninguna cosa ni extraña ni que perjudique a nuestros alumnos.
En un próximo
comunicado a las familias tendré que explicarles eso y algunas cosas más.
Hoy estoy un poco
de bajón, pero mañana volverá a salir el sol y se me pasará después de un
suculento desayuno, como hago todos los días.
Querido diario. Culpa
mía. Mañana más
|
viernes, 1 de mayo de 2020
DIARIO DE CUARENTENA. CAPITULO XLVII
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario