sábado, 16 de mayo de 2020

DIARIO DE CUARENTENA. CAPÍTULO LXII


DIARIO DE CUARENTENA
                         CAPÍTULO  LxiI

Hoy ha sido un día bastante tranquilo.

Me ha dado tiempo de preparar un montón de cosas.

Pero si tengo que alegrarme por algo en concreto es por haber podido ver a mi nieta Daniela haciendo “monerías”. Literal.

Va a cumplir nueve meses y ha aprendido a hacer el mono.

Lanza unos grititos imitando el chillido de los monos que nos hace troncharnos de risa.

“Sabe” hacer más cosillas, todas simpáticas. Lo normal de un bebé de esa edad.

¡Qué ganas tengo de tenerla en brazos!

Mu muero de ganas de acariciarla, besarla, acunarla, disfrutarla. Menos mal que ya queda menos, aunque por aquello de la seguridad, nos vamos a esperar unos días más.

¡Ya queda menos! ¡Hemos pasado de fase!

Si tuviera que elegir otro motivo de alegría no tengo que pensar cuál es, lo tengo clarísimo: he terminado la primera composición de lo que será algo parecido a la orla que se les entrega a los alumnos al finalizar la etapa de primaria.

Lamentablemente este año no se les va a hacer. Maldito virus. Pero me he propuesto que mi clase no se quede sin ella.

No saldrá bien. No saldrá perfecta. No quedará bonita. Pero será.
Y, pasados los años, sí parecerá buena, sí parecerá perfecta y sí parecerá bonita.

Ves. Como el buen vino, que mejora con los años.

Aún no está terminada. Hay que añadir alguna foto, cambiar otras, poner los adornos que la rodean. Algo de trabajo, pero con gusto

Espero y deseo que me quede lo mejor posible.

Y para bordar el día hoy es el día de la familia. Felicidades diario, que ya eres parte de mi familia.

  
Querido diario. Qué orla más MONA . Mañana más


No hay comentarios:

Publicar un comentario