|
DIARIO DE CUARENTENA
CAPÍTULO
LxxVIiI
|
|
Increíble fin de
semana.
Todo perfecto.
Todo, todo no. Ahora después te cuento.
Ya sabes que el
viernes tuvimos que ir a Málaga; no es que nosotros quisiéramos ir ese día; es que, como ya sabes, se juntaron todas las circunstancias para que fuese
necesario ir. Volvimos casi a las diez de la noche.
Ayer te dije que
habíamos estado todo el día preparando una fiesta de cumpleaños y que también
terminamos bastante tarde.
Hoy han venido a
casa mis hijos, mis nueras y mis nietas. Han estado con nosotros todo el día.
¡Todo el día!
Y ha sido
genial.
¿Qué te puedo
contar de una reunión familiar que tú no sepas o, al menos, lo supongas?
Te acabo de
decir que ha ido todo perfecto, pero una cosa no ha resultado tan bien como
debería.
Te cuento:
Resulta que soy
alérgico a algo.
Ya sabes que las
alergias son bastante molestas.
Según del tipo
que sean, las alergias, pueden tener
medicación para poder hacer una vida prácticamente normal y otras no son tan
llevaderas.
Mi alergia, que
yo no sabía hasta hoy que la tenía, es de las llevaderas, incluso sin
medicación.
Y no sé si me
importa mucho tener esa alergia, pero es lo que hay.
No he tenido que
ir al médico ni nada de eso para descubrirlo.
Me lo han
descubierto mis familiares hoy.
Lo malo es que
no existe cura para esa alergia. Tendré que vivir el resto de lo que me quede
de vida con ella.
Soy alérgico a
mi nieta Daniela.
Cuando llega a
mi casa me quedo sordo ya que me hablan y no me entero de lo que me dicen.
También me quedo
ciego, porque no los veo o parece que no los veo.
Y lo peor es que
pierdo la memoria por completo: se me olvida todo lo que tengo que hacer:
Tenía que haber
partido lomo, se me olvidó por tenerla en brazos.
Tenía que haber
preparado unas tapitas de quesos variados, se me olvidó por cambiarle el
pañal y querer darle de comer.
Tenía que haber ayudado
a poner la mesa y se me olvidó porque estaba jugando con ella.
Me dijeron que
tenía preparada una cervecita, bien fría, en la terraza y no les oí. Cuando
me la acercaron ya estaba caliente.
Y así todo el
día.
Dicen que estar
con Daniela me sienta mal.
Ya ves, y yo tan
contento.
Querido diario ¡Alérgico,
dicen! Mañana más.
|
domingo, 31 de mayo de 2020
DIARIO DE CUARENTENA. CAPÍTULO LXXVIII
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario