DIARIO DE CUARENTENA
CAPÍTULO xXxIII
|
¿Qué puedo decir de las familias de mis niñas y niños?
En realidad, debería haber dicho de todas las familias con hijos en
edad escolar.
He recibido montones de correos,
tanto de familias de 6º, como de las de 2º en la que, además de preguntar por
los deberes, manifiestan su preocupación, sus temores, sus necesidades, sus
carencias para llevar a cabo las tareas escolares.
Me las imagino, en la mayoría de
los casos, intentando que sus hijos o hijas no pierdan el ritmo de trabajo,
de estudio, de seguir aprendiendo.
(Ni os imagináis qué cosas se me
pasan por la cabeza.)
Pienso en nuestro sistema
educativo, que yo creo que será de los peores del mundo, ya que se basan en
pedirnos papeles, papeles y más papeles.
Quien nos dirige, y no digo del
CEIP San Miguel (están haciendo una labor inmensa), no, sino desde Málaga o
Sevilla, no tienen ni (creo que falta una p--) idea de qué es un Colegio, ni
de cómo tratar a los niños y niñas, ni de cómo estar dentro de una clase.
Se limitan, entre otras cosas, claro, a pedirnos que rellenemos muchos papeles, cuantos más mejor. Y les importa un pimiento la calidad de la enseñanza.
Como ejemplo, de lo más tonto, en
nuestra aula no funciona la pizarra digital. ¡Qué gran invento las pizarras
digitales!, cuando funcionan, claro.
Nuestra pizarra tiene una lámpara
agotada. Dura funcionando 10 minutos hasta que se calienta y se apaga.
100 euros más o menos cuesta la
dichosa lámpara. Y llevamos dos años así. No hay dinero para lámparas.
Normal, esto es un colegio. Si fuese el Parlamento Andaluz tendrían una caja
llena de lámparas.
Si en un colegio no hay elementos
informáticos suficientes, dónde van a aprender nuestro alumnado a usarlos. Por
cierto, hemos podido usar el aula de informática tres o cuatro veces solo.
Normal, esto es un colegio. Y la mayoría de los días con deficiencias.
Y ahora van y les piden a los
padres que se encarguen ellos de tener dispositivos digitales para que puedan
seguir sus hijos o hijas “trabajando” desde sus casas.
Muchos tienen ordenadores, pero
la mayoría NO. Dicen en la tele que sobre un 14% de niños no están siguiendo
estas actividades a distancia.
¿14%? Hasta donde yo sé el 41%.
Ya. Nos han dicho que el orden de los factores no altera el producto. Pues
será eso. 14 y 41 es lo mismo.
Me imagino a “mis” padres, locos
perdios (sí, perdios. Perdidos era una serie de tv) intentando ayudar a sus
hijos e hijas.
A veces intentando descifrar las preguntas, a veces intentando buscar las respuestas desde el teléfono móvil. ¡Qué locura! A veces desesperados por no saber cómo meterle mano a esto.
Mi admiración a todas estas
familias que están aguantando estoicamente este chaparrón. Mi eterno
agradecimiento porque, la labor que hacemos nosotros en el cole con
facilidad, a ellos les cuesta trabajo, esfuerzo, tiempo y salud. Mi simpatía
porque sé que lo que están haciendo tendrá un resultado positivo.
GRACIAS madres y padres.
Gracias por encargaros,
temporalmente, de los conocimientos de vuestros hijos e hijas.
Vosotros sí que sois unos
auténticos campeones.
Merecéis mi aplauso diario, merecéis el aplauso de toda
la sociedad, merecéis el aplauso del gobierno. Os merecéis todo lo mejor que
os pueda pasar este curso y los cursos venideros.
Os quiero, os admiro, os respeto,
os comprendo.
Querido diario. GRACIAS padres. Mañana más
|
jueves, 16 de abril de 2020
DIARIO DE CUARENTENA. A LOS PADRES. CAPÍTULO XXXIII
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario